jueves, 3 de febrero de 2011

Ratas y langostas


Artículo Nº  24 --- Ratas y langostas.


Una infeliz. Un personaje realmente impredecible.
Un ejemplo perfecto de ser viviente… sin plan.

Por el Lic. Gustavo Adolfo Bunse

Flota en el aire un pesado vapor de inestabilidad social.

Curiosamente, los servicios de inteligencia, en casi todos sus documentos confidenciales, le han advertido al gobierno sobre la probable aparición de varios focos de conmoción interna, protestas sociales e instigación a la violencia por parte de grupos de acción directa.

En las conclusiones módicas y complacientes de esos informes, se concentran todas las culpas en la “instigación preelectoral de elementos empeñados en la desestabilización del gobierno”

El gabinete también percibe ese feo clima… en sus propias entrañas.

El desaforamiento salvaje de los Moyano (padre e hijo), la inseguridad pública ya completamente salida de madre, la inflación galopante, las mentiras oficiales y la gran incertidumbre social, son factores más que suficientes para imaginar… muy fácil… un escenario de agitación social.

Las características de algunas colectividades zoológicas, consideradas plagas, sirven hoy para entender lo que ocurre, con analogías simples.

La rata parda (“rattus norvegicus”) tiene una capacidad de proliferación de tan formidable magnitud, que, en los llamados territorios “propicios”, se puede desarrollar en una proporción de 15 a 1 con el ser humano.

La Argentina es un territorio muy propicio para ella… de cabo a rabo.

Cuando desaparece o muere el jefe de una manada de ratas, no solamente se produce una pelea terrible entre los aspirantes al poder, sino que además, se desata una gran de conmoción interna entre los grupos subalternos de estos roedores.

Las peleas, entonces…replican hasta en los niveles más bajos. La manada de ratas entra, entonces, en un escenario de caos.

En la Inglaterra del siglo XIX, las peleas o riñas de ratas estaban a la orden del día, de un modo tan popular que habían hecho casi desaparecer las famosas riñas de gallos

La rata es una aventurera irresponsable, depredadora, agresiva y también un ejemplo de criminalidad animal: Sale a depredar sin un rumbo, y su característica más singular - entre todas las especies - es que fagocita cualquier cosa (es omnívora). Pero suele depredar sin necesidad.

Aún peor que eso, como tal, es zoológicamente caníbal… y lo es, sin ninguna distinción de rango familiar o parentesco.

En el extravagante e inútil viaje a Kuwait de la presidente con la comitiva oficial y con el grupo de 96 empresarios (encabezados por Eurnekian y Bulgheroni), tuvo desarrollo, el inicio de una guerra de roedores en gran escala.

La familia del poder, desde sus orígenes, tuvo todas estas “virtudes”.

Ha sido y es, primariamente depredadora, omnívora, caníbal y por cierto, antes que nada, aventurera.

En este desgraciado momento de la República, en el que todavía nadie ha advertido la impresionante acumulación de cuentas pendientes con la realidad que se ha venido acumulando… y que son imposibles de saldar sin sufrimiento para el pueblo… todos en el poder central, son eso:
Depredadores, caníbales y… básicamente, aventureros.

La vocación de la rata aventurera… es paradójica:

Es la vocación de “no tener vocación”.

Es la vida a salto de trinchera, una trayectoria compuesta solamente de episodios fragmentados. Son hilos zigzagueantes de existencia que no forman finalmente una trama concreta.

La mujer que dirige nuestros destinos tiene, además de aquellas “virtudes” otras dos que son particularmente peligrosas:

La hipocresía y la inescrupulosidad.

Para ella… si hay que destrozar una gran parte de la institucionalidad del país… para lograr sus fines, mintiendo y arrastrándonos a todos hacia la peor aventura… cualquier herramienta le resulta buena.

No tendría, por ejemplo, el menor cargo de conciencia, en retirarse de la candidatura un día antes… permaneciendo en ella en modo ficcional, sólo para evitar el síndrome del “pato rengo”.

Mentir y falsear, es una necesidad casi fisiológica en su conciencia.

Para ella… casi a diario, se está muriendo a una vida, para renacer en otra.

La presencia cruda del futuro, con todos sus peligros y sus dificultades, nos crea frenos que moderan y retienen el automatismo de nuestros impulsos. Más aún: esos impulsos no funcionarían habitualmente si no son incitados por un trabajo que nuestra fantasía ha premeditado y ha puesto a su servicio.

Pero las ratas aventureras, en realidad, son seres que nacen y viven casi totalmente “desregladas”.

El aventurero viene al mundo con una fantasía anómalamente atrofiada, y en eso consiste todo su infame destino.

Es incapaz de representarse su propio futuro.
Mira al porvenir… aún al más inmediato… y no ve nada.
Por eso carece de vocación.

La vocación, el argumento de nuestra existencia, es… en verdad… una trama tejida por la imaginación.

Si el aventurero fuera solamente esto, no haría nada.
Su vida sería paralítica. Pero esa misma incapacidad para representarse el porvenir, impide que se desarrollen los frenos a su compulsividad, la cual, abandonada a sí misma… crece.
Esto sí que es el aventurero: un compulsivo… y sobre todo frente al vicio.

La luz de la virtud, lo deja ciego.

Es fotofóbico a la virtud, al mérito, a la nobleza y a la dignidad humana

No reflexiona, por cuanto reflexionar no es sino imaginar con detalle el futuro… vivir de antemano.

La inescrupulosidad del aventurero procede, en buena medida, de que no logra representarse los peligros y, muy especialmente, su propia suerte del día siguiente. Y en ese viaje hacia la nada, nos lleva tragados a todos.

La compulsividad es, pues, el factor que crea mecánicamente los destinos del aventurero.  Su vida es una serie espasmódica de disparos automáticos que sus impulsos van ejecutando.

Hace un tiempo he dicho en estas líneas, que nuestra “viuda compulsiva” es una mezcla de roedor y langosta:

La langosta, - también terrible aventurera - actúa sola o en grupo.

Una infeliz. Un personaje realmente impredecible.
Un ejemplo perfecto de ser viviente… sin plan.
Un día cualquiera, se halla en un lugar de la pradera sin designio alguno, pero, de pronto, no sabe lo que le pasa y se le dispara el resorte loco de la sinrazón del salto.

Y allá va por los aires… sin saber adónde va, hasta caer en un paraje totalmente imprevisto.

Y una vez allí…, no tiene más remedio que afrontar su “nueva” realidad y su “no buscada” situación desconocida.

Del mismo modo, el aventurero, comienza por ejecutar cualquier acción impremeditada, no importa cuál.  Esta acción lo pone en un brete y entonces… afronta el brete. Nada más.

Y así sucesivamente... En ella, lo primero no es reflexionar, sino al revés, hacer algo, (sea lo que sea). Luego (y sólo luego) averigua qué es lo que le ha acontecido.

El ejemplo de la langosta es tal vez injusto, porque no se conoce que, ninguna de ellas, salte por los aires y caiga como una idiota en medio de las llamas de un incendio…. o en la boca de algún reptil.

Es como si supieran exactamente hacia qué lugar pueden saltar sin correr ningún peligro.

Nuestros aventureros, en cambio, saltan absolutamente a la bartola.

Faltan sólo nueve meses para octubre…. y hay una mala noticia:
Va a ser muy difícil combatir dos plagas en tan poco tiempo.


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miércoles, 2 de febrero de 2011

¿Por qué atacan al Padre Gómez?‏

Artículo Nº  23 ---¿Por qué atacan al Padre Gómez?‏
DISCRIMINADO ACUSADO DE DISCRIMINACIÓN.
Enviado por :Genaro Soto.

Autor: CARLOS A. HADDAD
D.N.I. Nº 20.677.445.



            Me lleva a escribir (mal seguramente) el interrogante que se me plantea sobre como una sacerdote de la Iglesia Católica, ataviado con sotana y poncho, se sube a un escenario, ante casi 10.000 personas y hace callar a unos artistas que se mofaban de la castidad sacerdotal. A primera vista, desde ya el hecho es curioso, como católico practicante, observo habitualmente la alegría que impera en todo sacerdote católico, y la alegría que se observa en todo espectáculo que organiza la Iglesia, etc. y también la sonrisa franca con que aparece el cura en todas las fotos aparecidas en los medios.-
            El hecho que lo tuvo como protagonista al Padre “Pato” Gómez en el marco de un acto artístico tuvo gran repercusión. No solo debido a la “parada de carro” a los pícaros que se reían de la fe católica, sino también por las declaraciones periodísticas que realizó posteriormente el Padre Gómez. No conozco al cura, pero se trata de uno de aquellos curas que uno le gustaría conocer. Sin duda, uno los conoce a esta clase de cura, cuando se lo “mata” mediáticamente, por extraños y también por los propios.-
            ¿Qué pasó? Ya fue ampliamente publicado, por lo que lo daré por conocido, o por lo menos conocido tal como lo presentaron los distintos medios.-
            Y como al Cura lo han apaleado de todos lados, escuchándose solo voces críticas a su accionar, voy a intentar humildemente, y sin su permiso, defenderlo. Y también demostrar que el Pato “puso huevos” y ha sido discriminado injustamente.-
            Lo cierto es que el espectáculo de grupo artístico, ante gran concurrencia, era abiertamente burlesco de la castidad sacerdotal. Entiendo que no había desconocimiento por parte de los artistas en la presencia de sacerdotes en el lugar, ya que minutos antes el propio Padre Gómez había actuado en el festival con su grupo folklórico. Tampoco, más allá de los hábitos de monjes que se pusieron los artistas,  es inocente o intranscendente el tema con que se metían: nada más ni nada menos que la castidad sacerdotal.  Cualquier burla a cualquier otra religión o sectores de la sociedad, hubiese generado también un gran y justificado rechazo. Y el sacerdote, como también la gran cantidad de laicos asistentes al festival, se ofendió. Y claro, la supuesta broma ataca uno de los valores más preciados para un consagrado como lo es el  celibato y la castidad (Código de Derecho Canónico, canon 277§ 1). Es que se estaba consumando un “sacrilegio”: profanar o tratar indignamente los sacramentos, o las acciones litúrgicas, así como las personas, cosas y lugares consagrados a Dios (cf. Cánon 1367; 1376). Y se estaban mofando de uno de los mayores sacrificios que hace un consagrado al abrazar su vocación religiosa: el voto de castidad. Por lo tanto, la ofensa no era menor.-
 El celibato, es para la Iglesia un don que Cristo ofrece a los llamados al sacerdocio.  La Encíclica Sacerdotalis caelibatus afirma: «la virginidad consagrada de los sagrados ministros manifiesta el amor virginal de Cristo a su Iglesia y la virginal y sobrenatural fecundidad de esta unión» (n. 26). El sacerdote, semejante a Cristo y en Cristo, se casa místicamente con la Iglesia, ama a la Iglesia con amor exclusivo. Por tanto, en el sacerdocio católico, el celibato constituye una de sus principales características y obligaciones, y por lo tanto no es algo de lo que se pueda burlar, como se hizo en este caso, a quienes a diario se entregan en servicio de la Iglesia, y viven castamente por el Reino de los Cielos.-
Por lo tanto, el número de los artistas era una “falta o contravención” en los términos y alcances del Código de Faltas de la Provincia de Mendoza. En efecto, el artículo 49 inc. “c” de dicho código castiga con arresto o multa al que, en lugar público o abierto al público, por petulancia u otro motivo reprochable, causare molestias o perturbaciones a alguien. Y el inciso “e” castiga a los que, individualmente o en grupos,  provoquen en cualquier forma, en lugares públicos o abiertos al público o expuestos a que el público los vea u oiga. Y en el Título dedicado a las faltas contra la moralidad- Ofensas al pudor o decoro personal, en el art. 52, castiga al que, en lugar público o abierto o expuesto al público, importunare a otra persona en forma ofensiva al pudor o al decoro personal.-
La burla implica desconsideración, ligereza, irreverencia. Es una expresión de menosprecio. Es injuriosa, sobre todo, cuando se infiere a quién se debería honrar y respetar.-
Ante tal violación a las normas establecida por la normativa citada, nadie salió a poner orden. Seguramente había policía, que debió actuar de oficio (art. 127 del Código de Faltas) pero no lo hizo; habían funcionarios municipales que tampoco actuaron; y lo que es más grave habían laicos, que tampoco actuaron. Entonces reaccionó el cura. Y “terminó pagando el pato”.-
Es curioso, pero no tanto. Si los artistas se hubiesen burlado de alguna otra religión o grupo social, seguramente estarían siendo juzgados por los medios y por el INADI. Pero se trata de la Iglesia Católica. Y ahí todo vale, aunque no he encontrado en las leyes antidiscriminatorias que la Iglesia de Cristo y los fieles creyentes (laicos y consagrados) estén excluidos de la protección legal.-
En sentido común le dice a cualquier habitante que si ante una agresión a sus derechos, las autoridades competentes no actúan (porque no pueden o porque no quieren o porque ignoran que pueden), la persona puede defenderse sola y como pueda. O sea, hacer uso de la legítima defensa, permitida (no castigada) por el Código Penal Argentino, que en su art. 34 inc. 6º establece que no es punible el que obra en defensa propia o de sus derechos. Para eso exige tres condiciones: agresión ilegítima, necesidad racional del medio empleado para impedirla o repelerla y falta de provocación suficiente por parte del que se defiende. Sin duda el caso Malargue cumple todas las condiciones de la defensa propia.-
Y eso es lo que debió hacer el Cura, ante la inacción de policías, autoridades y laicos, ante la ofensa, reaccionó legítimamente.-
O sea, no hubo “censura” alguna por parte del sacerdote. El dijo que había censurado. Cayó en la trampa: en realidad quieren a él censurarlo.-
Las posteriores declaraciones del sacerdote, despertaron polémicas y críticas: “la violación de la fe es más grave que la violación de una niña”.  Al respecto también hay mucho para decir. Al margen del análisis de la faz “prudencial”, de “ante quién” se dijo, “cuando” lo dijo”, el “¿para qué usó ese ejemplo”, etc. Lo cierto que sin dudas que el cura ha querido en sus declaraciones explicar el porque de su actuar poniéndole énfasis a la gravedad de la burla de los artistas. Y era necesario explicar porqué, ya que reitero: parece que hoy en el país no se puede discriminar ni burlarse de nadie, salvo si es Católico, y sobre todo Sacerdote.-
Y es curioso: parece que el INADI verá que hace con el cura por sus declaraciones. Pero ¿y la libertad de expresión?. O sea, los artistas se visten con sotanas, se burlan de la castidad sacerdotal y nadie puede decir nada (ni policía, ni las autoridades, laicos o curas), pero si el cura “se expresa” de acuerdo a sus creencias, le saltan inmediatamente con críticas despiadadas y es investigado por “discriminación”. Realmente fabuloso. La lógica no me da para entender. Pero si me da la impresión que la frase del cura vino como anillo al dedo. Les vino justo a los detractores iniciales que aprovecharon no solo para criticar la toma del micrófono por parte del sacerdote, sino también para aquellos que tomaron con recelo la actitud del sacerdote pero guardaron silencio: “ya te mandaste la anterior, ahora hablás justo de este tema”.-
Dejo las disquisiciones finas para un Teólogo (teólogo en serio, no truchos ni los mediáticos a sueldo columnistas anticatólicos). Sin embargo entiendo que la afirmación del cura es correcta: la violación a la fe es más grave que un ultraje sexual. Además de correcta es evidente: lo mayor y mejor de la persona es su alma, y la salvación de la misma, en la visión plena y definitiva de Dios. Si se ultraja a una persona se la dañará físicamente, incluso psíquicamente, pero su alma estará intacta y se salvará, alcanzará a Dios. Pero si se destruye su fe, probablemente no se dañe su cuerpo, pero sin duda dañará y destruirá su alma, y no alcanzará la salvación. Esa es una verdad, como tal, de siempre. Así la Iglesia siempre ha predicado el ejemplo de los mártires, que preferían morir o sufrir castigos físicos tremendos, antes que cometer pecado.-
En definitiva, no veo error en las palabras del sacerdote. Aunque si veo que su frase “vino al pelo” para desprestigiarlo. No solo a él en su persona, sino también a la buena actitud que había tenido en el festival. Las personas que han criticado al Padre Pato, no hubiesen soportado un solo instante los agravios que públicamente estaba soportando el sacerdote.-
Es que en realidad, el mundo de hoy no admite estas cosas raras “medievales”, menos de un sacerdote católico. Injurias, calumnias, faltas de respeto, burlas al prójimo: si, a todo hora y por cualquier medio: radio, TV, diarios; publicar y difundir cualquier idea por más absurda, mentirosa, inmoral, etc., tampoco hay problemas. Pero nada de que venga un católico a anunciar sus creencias, especialmente si son “las de siempre”: inmediatamente será tachado de nazi y medieval, y hecho a un lado inmediatamente. Todo lo contrario si es un “adaptado al mundo” (en lo posible que no utilice ningún tipo de traje eclesiástico), si sus opiniones son acordes con la modernidad: ahí tendrá inmediatamente una columna en los periódicos, y será continuamente consultado por la prensa ante cualquier manifestación del Papa o de algún sacerdote que se atreva a decir la verdad, para que lo “refute”, sin que autoridad eclesiástica alguna le salga al cruce.-
Ya decía Alberto Caturelli (“La Iglesia y las Catacumbas de hoy”, pág. 56): son funestas las consecuencias que el proceso de secularización tiene para el sacerdocio católico. Y en la misma obra se refiere a la “terrible prueba de los sacerdotes fieles” (pág. 65): es de imaginar las presiones, el dolor silencioso, cierta soledad humana, la tentación permanente a seguir la corriente de los demás…y vivir “tranquilos” de una buena vez…”; se trata de alguien que no sabe responder a tantos agravios dirigidos a su misión (que ha pasado a hacer “anacrónica”, “individualista”, en fin, no “liberadora”).-
Y también siguiendo a Caturelli, me animo a decir que lo ocurrido, no es más que el evidente intento de hacer volver a los cristianos a las catacumbas. El mundo hoy hace que la virtud de la fortaleza sea la que más se exige del cristiano, sobre todo a no tener miedo. El miedo es la más eficaz tentación del demonio.-
Y ese miedo persigue un doble efecto: impedir que otros sigan el ejemplo de la conducta ejemplar, y para el autor un “no la sigás”.-
“Al tope de esto está el deseo de no molestar. Lo que es peor, la misma filosofía de nuestros oponentes ha teñido a los que nos apoyan. Para los menos cultivados, la conexión entre la religión y sus efectos sociales secundarios es poco familiar. Entre los más cultivados existe el temor de trastornar las relaciones superficiales del mundo. Hasta en el más alto rango de inteligencia y sinceridad se ha desarrollado una especie de hábito de aceptar el insulto “vis inerte” (por fuerza de la inercia) que inhibe a los católicos para hacer libremente lo que sus oponentes hacen libremente” (Belloc Hilaire, “Sobrevivientes y recién llegados, Ed. Pórtico, 2004, pag. 298)
Ud. Padre Pato, no debe tener miedo (aunque ya demostró que no lo tiene), porque ud. es “pastor”. Y el pastor no tiene como función solo acariciar tiernamente a sus ovejitas. Sino que debe dar la vida por las ovejas, no debe perder las ovejas, sino también defender a las ovejas del lobo y de los demás peligros (ver Gambra, Rafael, “El lenguaje y los mitos” pag., 174/175).- El Padre San Alberto Hurtado, analizando el apostolado, se pregunta, desde la perspectiva eterna que tiene la persona ¿podré permanecer inactivo, cuando mi acción o reacción tiene un alcance eterno para tantas almas? (“Un fuego que enciende otros fuegos”, pag.137).-
Hubiese sido más cómodo para el sacerdote, “tolerar”, “quedarse piola” o “irse al mazo”. Sin embargo, esa actitud pasiva ante el injusto agravio, parece que no le está permitida a ningún católico, ni sacerdote ni laico. Así Alfredo Sáez, analizando la virtud de la magnanimidad (como una virtud “olvidada” y criticando  “el cansancio de los buenos”) y los pecados contra dicha virtud, enumera como una de ellas la pusilanimidad. Y dice que actualmente al magnánimo  más bien se lo desprecia y se lo margina, ya que su mera presencia constituye un reproche vivo para la mediocridad dominante. Será pues preciso renunciar a ese justo anhelo de alcanzar la consideración de los demás, y seguir tendiendo, si, a la realización de grandes proyectos, pero en la conciencia de que de ello no se seguirá el reconocimiento social ni eclesial (“Siete virtudes olvidadas”, pag. 128). Y más adelante: “El magnánimo moderno deberá tener la grandeza de mantener los principios, renunciando a la gloria, no por menosprecio o por indiferencia, sino simplemente porque de hecho contará tan solo con la estima de un puñado, de algunos que, como él, se esfuerzan en practicar el retorno a las raíces de la cultura y de la fe, y que saben que las grandes cosas comenzaron por ser pequeñas. No recibirá, por cierto, la gloria de los hombres, pero indudablemente la recibirá de Dios, y con creces.” (pág. 129).-
Es que no debe perderse de vista la persecución legal y jurídica que sufre el cristianismo, en el mundo y  también en nuestro país. Como dice Bojorge (“Como ovejas entre lobos”, y “En mi sed me dieron vinagre”-La civilización de la acedia), que este tipo de persecución completa a las otras formas, discriminando y oprimiendo jurídicamente a los católicos, con oposición y obstaculización crónica e insidiosa de la vida católica por via legal. No solo imponiendo a las naciones católicas constituciones y leyes contrarias a sus creencias, sino también desamparando a los católicos en el legitimo ejercicio de sus derechos al respeto a sus símbolos e imágenes religiosas, que suelen ser profanados impunemente.- 
            La burla hacia la Iglesia y sus ministros no es nueva. “La burla nace del menosprecio y siembre mas menosprecio.  El pueblo elegido se lamenta de que, a causa de sus pecados, el Señor los ha entregado a la burla de sus enemigos: Nos haces el escarnio de nuestros vecinos, irrisión y burla de los que nos rodean; nos has hecho el refrán de los gentiles, nos hacen muecas las naciones.  Así es, por dar un ejemplo, el caso del impío Nicanor, quien se burla de los sacerdotes y de los ancianos y escupe el Templo (cf. 1 M 7, 34).  En el Nuevo Testamento, la burla que padecen los buenos cristianos ya no es un castigo. Es participación en la suerte de su Maestro, que fue burlado y escupido. La Epístola a los Hebreos enumera la burla a la par de los azotes entre los sufrimientos de la persecución: unos fueron torturados, rehusando la liberación por conseguir una resurrección mejor; otros soportaron burlas y azotes, y hasta cadenas y prisiones, apedreados, torturados, aserrados, muertos a espada… (Hb 11, 35-37).  Detrás de las burlas a personas, a sus nombres, a palabras, signos y símbolos sagrados, hábitos religiosos, objetos de culto, espacios sagrados, está la acedia: tristeza e irritación por los bienes que se escarnecen. Esa burla, hija de la acedia, sigue acompañando hoy a la Iglesia como forma de persecución, y es tan habitual que a muchos ya no les causa extrañeza y pasa a menudo inadvertida hasta de las mismas víctimas".- (extraído de “En mi sed me dieron vinagre”, de Horacio Bojorge, edit. Lumen, págs. 27/28).-
            El mismo autor, en la obra citada, manifiesta que tanto el creyente como las imágenes sagradas son sometidas a detorsiones que los profanan o ridiculizan, considerados abusivamente como de dominio público y desprotegidos de los más mínimos amparos legales, son llevados y traídos por todas las corrientes e intereses no eclesiales o antieclesiales con todos los fines desde los comerciales a los antirreligiosos, simplemente torpes o bien malévolos u hóstiles. (ver pág. 93).-
            Y más adelante afirma el autor que la burla, como antes, sigue acompañando hoy a la Iglesia: “Pensamos en el manoseo irreverente del hábito religioso por parte de agencias de publicidad en sus avisos publicitarios; en la distorsión de la imagen sacerdotal o de las religiosas, en telenovelas que la manosean y ensucian, en espectáculos o videoclips blasfemos que hacen de la profanación una industria y de la ofensa de la sensibilidad de los creyentes un negocio.  Afin a este mismo fenómeno espiritual, por otro extremo que sólo en apariencia le es opuesto, están las asociaciones negativas de los símbolos, objetos y personas sagradas en espectáculos del género de terror.  Entre todas las formas de persecución, quizás sea la burla la más cobarde e innoble. Sin embargo, desde el Viernes Santo hasta el fin de los tiempos, acompaña y rodeo a la cruz, al Crucificado y a su Iglesia: “Peregrina entre las persecuciones del mundo y de los consuelos de Dios”. (págs. 99/100).-
            Al referirse a la acedia  jurídica, Bojorge dice: “La indiferencia por el bien ha invadido también la órbita jurídica de nuestra cultura. El derecho es celoso en amparar los bienes económicos como si fueran sagrados. Pero no toma en cuenta, para ampararlos, los bienes sagrados. Parece que en estos asuntos el derecho se lava las manos como Pilato.  Los hombres, pero particularmente los católicos, están hoy desamparados jurídicamente ante el abuso de sus símbolos sagrados, los cuales pueden ser escarnecidos, burlados, profanados públicamente con total impunidad. Pueden usarse en publicidad o en la industria del espectáculo como si fueran cosas del dominio público. El orden legal vigente ampara la propiedad intelectual y las marcas comerciales. No hace mucho, la compañía Walt Disney demandó a los organizadores del Oscar porque usaron la figura de Blancanieves sin su autorización. El personaje creado por Walt Disney es propiedad de la compañía y su uso le pertenece. Es un derecho en el que lo protege la ley.   Pues bien, Blancanieves goza de mayor protección legal que un crucifico o que las personas mismas de Cristo y de María.  Las imágenes sagradas de los católicos no están protegidas, no ya contra su uso, sino contra cualquier abuso. Se puede abusar de ellas para todos los fines imaginables, y los católicos no tienen ninguna forma de oponerse y reclamar por caminos legales. Se puede abusar del nombre de la Virgen como nombre de artista de una estrella porno. Se puede hacer propaganda de un fiambre, presentando risible y burlescamente el sacramento y al ministro de la penitencia. Se puede presentar una marca de reloj con una parodia de la resurrección. Se puede presentar un cosmético usurpando el hábito de las religiosas. La figura misma del sacerdote y de la religiosa son llevadas y traídas, manoseando esas imágenes en telenovelas irreverentes. Con los nombres de nuestros dogmas de fe y los artículos del credo (“sin pecado concebida”), se hace lo mismo.  Habitualmente, los símbolos sagrados católicos se asocian con imágenes terroríficas en el género de terror.  No hay amparo legal para este grupo humano cuyas imágenes son así manipuladas y destruidas por la más moderna y sofisticada ingeniería de la imagen, puesta al servicio de la acedia.  No hay amparo legal para los sentimientos de los fieles así agredidos en su imaginario creyente.  Y no estamos hablando de países musulmanes sino de países como Italia, España y Argentina, donde hay mayorías católicas ultrajadas por minorías despóticas”. (págs. 103/104).-
            Nuestro P. Alberto I. Ezcurra, en la obra “Tú Reinarás – Espiritualidad del laico”, ediciones Kyrios, San Rafael, Mza., Argentina, en la pág.187, afirma hablando de las actitudes persecutorias hacia la Iglesia, que existe un nivel de “persecución con la palabra”  que miente, con la palabra que calumnia, con la palabra que se burla, con la palabra que desprestigia, con la palabra que ensucia, y que hay mucho de esto en estos momentos en muchos medios de comunicación que apuntan muy particularmente a nuestra Iglesia, que tienen en su mira a la Iglesia, a las cosas de la Iglesia, a las cosas de Dios, a las cosas santas, para rebajarlas con un humor corrompido para ensuciarlas, para calumniarlas.-
Se oye por ahí que lo dicho por el padre Gómez es verdad,  pero fue imprudente al decirlo por los medios, sabiendo el tratamiento que harían estos a las frases empleadas por el Sacerdote. Quizás. Aunque San Josemaría Escrivá de Balaguer ya previno sobre no caer en la cobardía: “No me gusta tanto eufemismo: a la cobardía la llamáis prudencia. Y vuestra “prudencia” es la ocasión de que los enemigos de Dios, vacío de ideas el cerebro, se den tono de sabios y escalen puestos que nunca debieron escalar” (“Camino”, Nº 35).-
A la acusación de imprudencia, quizás habría que contestar que hay una “falsa prudencia”, que es aquella que es más falaz que las agachadas, la prudencia de la carne, la astucia, el dolo, el fraude, la solicitud superflua (ver  Palacios Leopoldo Eulogio, “La prudencia política”, Ed. Rialp, 3º edición, pág. 149/150).-
Mucho han sobre el tema dicho distintas personas, de todas las tendencias, en los medios de comunicación. Ninguna defiende claramente al sacerdote. Las presentes son solo algunas cosas sueltas que entiendo hay que tener en cuenta. Para entender la situación de fondo, claramente, basta con leer “Sobrevivientes y recién llegados” de  Hilaire Belloc. Su atenta lectura, nos hará reflexionar claramente. Ya el primer párrafo del libro, nos indica de que se trata: “…hay una sola institución que en los últimos diecinueve siglos ha sido atacada no solamente por principios que le son opuestos, sino desde cualquier punto de vista que pueda concebirse”. Por supuesto que se está refiriendo a la Iglesia Católica.-
Es que la “supuesta” imprudencia, es solo un accidente en la cuestión debatida. Tomamos el ejemplo de Chesterton: “Mi buena criatura, lo que te disgusta es ser elefante. Lo que odias no son los colmillos ni las trompas, ni la gordura, ni las cuatro patas. Lo que odias es la “elefantidad” (“Cien  años después, Ed. Vórtice, pag. 215).-
Es que “ha surgido una idea extraordinaria de que aquel mejor crítico de las instituciones religiosas es el hombre que habla con frialdad sobre la religión. Nadie supone que el mejor crítico musical sea el hombre que habla con frialdad sobre la música. Dentro de los límites razonables, cuanto más excitado está un músico con la música, tanto más probable es que juzgue correctamente sobre ella. Nadie piensa que alguien puede ser un juez correcto en materia de poesía si desprecia los poemas. Pero existe un concepto de que alguien puede ser un juez correcto en materia de religión si la desprecia (Gilbert K. Chersterton, “Cien  años después, Ed. Vórtice, pag. 222).-
Estimados hermanos en la fe: analicemos la conducta de nuestro sacerdote, yendo a las verdades profundas de nuestra fe y el sentido del sacerdocio instaurado por Cristo. Con el mismo espíritu analicemos la opinión de la prensa y de los que se han expresado a través de ella: “Afortunadamente estoy bastante adentrado en los hechos del mundo moderno como para no creerles nunca a los diarios” (Gilbert K. Chersterton, “Cien  años después, Ed. Vórtice, pag. 35).-
            Para los que critican la ortodoxia católica del sur mendocino: No solo demuestra que la ortodoxia es buena, dado el número de vocaciones religiosas y la excelencia de sus seminarios, sino porque el progreso y los llamados progresistas son solo un fracaso, como lo demuestran la falta de vocaciones y el cierre de sus seminarios.-
            Para terminar (extraído de “El llamado al sacerdocio”, Pbro. Ramiro Saenz, Kyrios Ediciones, págs. 20/21): Un texto del poeta Alfonso de Lamartine:  “Hay en cada pueblo un hombre que no tiene familia, pero que pertenece a todas las familias, que es llamado como testigo, como consejero o como ministro de todos los actos mas solemnes de la vida; que toma en sus manos al hombre desde que nace y no lo deja hasta el sepulcro; que bendice la cuna, el anillo nupcial y el lecho de muerte; un hombre a quién los niños se acostumbran a amar, respetar y venerar; a quién los extraños llaman Padre; a cuyos pies los cristianos revelan las cosas más íntimas de su vida y derraman las lágrimas más secretas.  Un hombre que por su misión es el consolador de todas las miserias del alma y del cuerpo, el medianero entre la riqueza y la pobreza; un hombre a cuya casa acude el rico y el pobre: el rico para traer la limosna oculta, el pobre para recibirla sin rubor; un hombre que, no perteneciendo a ninguna clase social, pertenece a todas: a las inferiores por su vida pobre y, a veces, por la humildad de su nacimiento; a la clase elevada por su educación, ciencia y nobleza de sentimientos que la religión católica le inspira; un hombre, en fin, que todo lo sabe, que tiene derecho de decirlo todo y cuya palabra cae de lo alto sobre las inteligencias y sobre los corazones con la autoridad que da una misión sublime y la fuerza de una fe que no engaña. Este hombre es el sacerdote”. -
            Cuando se piensa (Hugo Wast): “Cuando se piensa que ni la Santísima Virgen puede hacer lo que un sacerdote; Cuando se piensa que ni los ángeles, ni los arcángeles, ni Miguel, ni Gabriel, ni Rafael, ni príncipe alguno de aquellos que vencieron a Lucifer pueden hacer lo que un sacerdote; Cuando se piensa que Nuestro Señor Jesucristo, en la última cena, realizó un milagro más grande que la creación del universo con todos sus esplendores, y fue convertir el pan y el vino en su Cuerpo y su Sangre para alimentar al mundo; y que este portento, ante el cual se arrodillan los ángeles y los hombres, puede repetirlo cada día un sacerdote; Cuando se piensa en el otro milagro que solamente un sacerdote puede realizar: perdonar los pecados, y que lo que él ata en fondo de su humilde confesionario, Dios, obligado por su propia palabra, lo ata en el Cielo, y lo que él desata, en el mismo instante lo desata Dios; Cuando se piensa que la humanidad se ha redimido y que el mundo subsiste porque hay hombres y mujeres que se alimentan cada día de ese Cuerpo y de esa Sangre redentora que sólo un sacerdote puede realizar; Cuando se piensa que el mundo moriría de la peor hambre si llegara a faltarle ese poquito de pan y ese poquito de vino; Cuando se piensa que eso puede ocurrir, porque están faltando las vocaciones sacerdotales; y que cuando eso ocurra se conmoverán los cielos y estallará la tierra, como si la mano de Dios hubiera dejado de sostenerla; y las gentes aullarán de hambre y de angustia, y pedirán ese pan, y no habrá quien se los dé; y pedirán la absolución de sus culpas, y no habrá quién las absuelva, y morirán con los ojos abiertos por el mayor de los espantos; Cuando se piensa que un sacerdote hace más falta que un político, más que un militar, más que un banquero, más que un médico, más que un maestro, porque él puede reemplazar a todos y ninguno puede reemplazarlo a él; Cuando se piensa que un sacerdote cuando celebra en el altar tiene una dignidad infinitamente mayor que un rey; y que no es ni un símbolo, ni siquiera un embajador de Cristo, sino que es Cristo mismo que está allí repitiendo el mayor de los milagros de Dios; Cuando se piensa todo esto, uno comprende la inmensa necesidad de fomentar las vocaciones sacerdotales…”.- (también extraído de “El llamado al sacerdocio”, Pbro. Ramiro Saenz, Kyrios Ediciones, págs. 47/48).-
            Es por ello que debemos defender a nuestros sacerdotes de estos violentos embates. Miremos sus admirables virtudes. No hagamos hincapié en sus defectos, eso es tarea de los enemigos de la Iglesia.-


            Defendamos al Pato, no seamos gallinas.-


            Gracias Padre Gómez.-


San Rafael, Mendoza, 24 de enero de 2.011, festividad de San Francisco de Sales, Obispo y Doctor de la Iglesia.-


CARLOS A. HADDAD
D.N.I. Nº 20.677.445.
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  Colaboración de Genaro Soto, la que compartimos.


En el feroz ataque al Padre Gómez, a buen entendedor pocas palabras bastan,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,

 

"Siendo la Iglesia Católica uno de nuestros más pode­rosos enemigos, tenemos que trabajar con perseverancia para que su influencia disminuya; es necesario implantar siempre que sea posible en los que profesan la religión cristiana, las ideas del libre pensamiento, del escepticismo, del cisma, y procurar disputas religiosas que tan fecundas son en divisiones y sectas del cristianismo.

Lógicamente, hay que empezar por despreciar a los sa­cerdotes de esa religión; les declararemos una guerra abierta, procuraremos se dude de su devoción y de su conducta privada; y por el ridículo y la burla, daremos cuenta de la consideración que se debe a su estado y a su hábito".

 

PROTOCOLOS DE LOS SABIOS DE SION - Pag 38  - Ed Nuevo Orden

 

Esta todo dicho!



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martes, 1 de febrero de 2011

Sin visión ni misión…


Artículo Nº  22 --- Comisión de Enlace: sin visión ni misión en común .


Por Arturo Navarro* para el Informador Público.

Los hechos sucedidos en los últimos días con el sector agropecuario terminaron de convencerme que el gobierno va profundizar las políticas antagónicas para un crecimiento y desarrollo equitativo del país, por frenar la capacidad de producción y de exportación del Complejo Agroindustrial. Su aparente estrategia es destruir las instituciones de formación de precios, avanzar con una mayor intervención del estado en la producción, comercialización y exportación de nuestros productos y enfrentar y dividir a los sectores agropecuarios por su estrategia electoral.

Los votos del sector no le interesan porque sabe que ya los perdieron. Le interesan solamente los recursos que va a generar el sector por el aumento de los precios internacionales y no por el mayor aumento y la transformación de la producción para exportar, que está en condiciones de aportar. Lo más grave es que muchos dirigentes del Foro de la Cadena Agroindustrial se están prestando a este juego, unos por interés económico coyuntural y otros por su filosofía.

La dirigencia agropecuaria también se ha prestado a ese juego. Hay que terminar con la idea que la Comisión de Enlace va a poder defender a los productores agropecuarios con una visión y misión en común pensando en el futuro, si entre sus dirigentes conviven dos proyectos totalmente diferentes de como crecer y desarrollar el país, aprovechando las extraordinarias condiciones que nos ofrece el mundo, por ser un proveedor potencial y privilegiado por su capacidad de producir alimentos.

Los actuales dirigentes de la Comisión de Enlace tienen que entender que no se juntaron solamente para reclamar y confrontar con el poder. Los productores exigen a sus dirigentes las propuestas de políticas de estado que necesita el sector y el interior del país. La unión no significa unanimidad de pensamiento, por eso es necesario institucionalizar la misma, en una institución supranacional para poder definir por mayoría las políticas que se necesitan y hacer una gestión unida para concretarlas.

Hasta ahora el crecimiento de la actual producción se logro sin ninguna política de estado y sin una participación pro activa de los actuales dirigentes. Todo se pudo hacer por la acción independiente de muchos profesionales y productores innovadores que aprovecharon mejor la suba de los precios de los comodities que se han dado desde el año 2003. Estos dos hechos se conjugaron para aprovechar mejor las nuevas tecnologías y nuevas forma de producir en un trabajo en redes, para potenciar las capacidades de cada uno, por un bien común que era el aumento de la productividad y la producción para exportar para atender mejor el consumo interno. El límite a un mayor aumento de producción fue la falta de previsibilidad por falta de políticas de estado y la intervención discrecional del gobierno, por la falacia de defender la mesa de los argentinos y la buena distribución de la riqueza.

¿No habrá llegado la hora de cambiar y que toda la dirigencia general del país evolucione hacia políticas modernas para poder aspirar a 120 millones de TT como primera meta y no conformarnos solamente con 90 mill.TT? ¿O piensan los dirigentes seguir analizando el pasado y trabajando para la coyuntura, actitud que nos está impidiendo ver el extraordinario porvenir, si se destraban todas nuestras capacidades emprendedoras que tienen los argentinos? ¿Me pregunto: es sensato seguir profundizando esta política que ya muestra su total fracaso por el aumento de la inflación, la mayor brecha histórica entre pobres y ricos y una desigualdad estructural en todo el interior del país?

La experiencia del año legislativo del 2010 es muy reciente y muy decepcionante para no tenerla en cuenta. Hay que modificar la forma de trabajar. No se les puede adjudicar todas las responsabilidades a los nuevos diputados solamente. Asuman la responsabilidad principal que tiene la Comisión de Enlace al no haber presentado ningún proyecto en conjunto para defender en las Comisiones y en los plenarios del poder legislativo. Es la única manera formal de mostrar una estrategia concreta de unidad ante el parlamento y la opinión pública. Trabajando como actualmente lo vienen haciendo, no pretendan que los partidos políticos cambien las políticas para el sector agropecuario en beneficio de todos los argentinos. Si nosotros como sector no somos capaces de unificar una propuesta por mayoría y después defenderla en conjunto para poder duplicar las exportaciones en algunos años estamos equivocando el camino.

Estamos a 30 días del inicio de las secciones ordinarias del año legislativo y no hay ningún cambio de actitud de cómo vamos actuar y que va a proponer la Comisión de Enlace en conjunto. Nos hemos quedado discutiendo la campaña de trigo pasada y no hay ninguna estrategia sobre la comercialización del maíz para evitar una nueva estafa al productor. Tampoco hemos definido en conjunto con cual sistema queremos comercializar la próximo cosecha, especialmente el trigo 2011-2012, que por la información de los mercados sería una campaña con muchos mejores precios que la actual y la vamos a desaprovechar por no atacar el problema de fondo, que son la facultades de intervención de los mercados en forma discrecional por las supuestas atribuciones del ONCCA.

Por lo tanto, la estrategia de la Comisión de Enlace junto a todo el Complejo Agroindustrial, es trabajar en el parlamento a partir del 1º de marzo para retrotraer al ONCCA a las funciones que tenía cuando se creó en el años 1996 y definir una política aunque sea transitoria hasta que se concrete una reforma impositiva integral, para eliminar los derechos de exportación en determinado tiempo. La propuesta sería que mientras existan las retenciones que se cobran en las ventas estas serian a cuenta para pagar impuestos nacionales y provinciales. Quienes no tengan compromiso fiscal a pagar en el ciclo que se genero ese bono fiscal, el estado tendrá que restituirle dicho saldo en forma inmediata como la mejor forma de ser ecuánime con todos los productores y zonas del país. El sistema transitorio sería totalmente coparticipable, reduciría la evasión para ser titular de los bonos y de esa forma poder bajar la presión impositiva, que estaría compensada por los mayores ingresos de una mayor actividad por el aumento de la producción, transformación y exportación que se van a generar por el mayor crecimiento y desarrollo a través de los años, si el país se integra definitivamente al mundo en forma previsible y permanente.


* Consultor

Mis opiniones y columnas radiales en: http://www.arturonavarro.com.ar/


Cel. 011-15-40442147 -----011-15-40442147     



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